
Tejados en Buñuel
En Tejados Tudela trabajamos en Tudela y toda la comarca. Buñuel está pegado al Ebro y tiene un casco de manzana cerrada, con calles estrechas y fachadas que dan directamente a la vía. En ese tipo de trama, la mitad de los problemas de humedad no vienen del tejado: vienen de cómo se evacúa el agua del tejado.
Sección transversal. Lo que decide el diagnóstico está debajo de la teja, y es justo lo que no se ve desde fuera.
El canalón manda más de lo que parece
En una casa entre medianeras el agua de todo el faldón se concentra en un canalón y baja por una o dos bajantes. Si esa bajante está rota, atascada o descarga mal, el agua acaba corriendo por la fachada y entrando por el forjado o por la base del muro.
El síntoma engaña mucho: aparece humedad en la planta baja o en la fachada, y el dueño busca el problema abajo cuando está arriba. Es una de las causas más frecuentes de humedad mal diagnosticada.
Bajantes viejas y las de fibrocemento
En casas de cierta edad todavía aparecen bajantes de fibrocemento, esas grises rígidas. Si hay que sustituirlas no se rompen ni se cortan: se retiran con las mismas precauciones que una placa de cubierta.
Lo tratamos en bajantes y en retirada de uralita, porque es exactamente el mismo material y la misma normativa.
¿Quieres precio para tu caso?
Cuéntanos qué le pasa y vamos a verlo sin compromiso.
No toda la humedad viene de arriba
Buñuel está pegado al Ebro, y en planta baja aparece humedad que no tiene nada que ver con el tejado: sube por el muro desde el propio terreno. Decirlo nos quita trabajo, pero es lo que hay.
Se distinguen bien por dos cosas: dónde están y cuándo. La del tejado aparece arriba o en el techo y va con la lluvia; la que sube del suelo se queda en el zócalo, ronda el metro de altura y está ahí en agosto igual que en enero.
Merece la pena descartarlo antes de gastar en cubierta, porque son dos obras distintas y una no arregla la otra.
Qué cambia cuando el canalón no es solo tuyo
En el casco de Buñuel tu faldón desagua en un canalón que sigue por la casa de al lado, y la bajante que lo vacía a lo mejor no está en tu fachada. Por eso aquí la visita no empieza en el tejado: empieza siguiendo el agua.
Recorremos el canalón entero
Subimos y lo seguimos de punta a punta, también el tramo que ya no es tuyo, hasta ver dónde entrega. Vaciar tu trozo no sirve de nada si el tapón está dos casas más allá, y eso desde arriba se ve enseguida. Va explicado en limpieza de canalones.
Echamos agua por la bajante
El canalón se ve desde el tejado; la bajante no se ve nunca. Se le mete agua y se mira abajo: si traga despacio, si suena a hueco o si moja el zócalo, ya sabemos por dónde se está yendo.
Leemos la fachada desde la calle
Antes de tocar nada nos ponemos enfrente y miramos el paramento: el reguero verde bajo el canalón, el ladrillo abierto junto a la bajante, el desconchado que siempre vuelve. La fachada cuenta por dónde lleva años cayendo el agua mejor que cualquier prueba que hagamos arriba.
Separamos tu tramo del común
En manzana cerrada hay canalones que sirven a dos casas y bajantes que corren por la fachada del vecino. Antes de dar precio dejamos claro qué parte es tuya y cuál no, porque de eso depende quién decide y quién tiene que dar permiso para tocarla.
En el casco el agua es cosa de dos; en las calles de después, solo tuya
Buñuel tiene el casco de siempre, apretado y de manzana cerrada, y las calles que se levantaron después, cuando el pueblo creció con la estación y el regadío. La diferencia gorda para un tejado no es la teja: es por dónde sale el agua y sobre quién cae.
En la manzana cerrada
- Canalón corrido que pasa de tu casa a la siguiente: lo que se atasque en tu tramo lo acaba pagando la fachada del de al lado.
- Bajantes contadas: todo el faldón se va por una o dos, así que aquí un atasco no gotea, rebosa.
- Fachada a pie de calle, sin un palmo de retranqueo, y el agua que se escapa del canalón cae directa sobre el ladrillo.
- Alero de ladrillo y tabla, lo primero que se deshace cuando el canalón lleva años goteando por detrás.
En las calles del crecimiento
- Bajante propia: si se atasca, se limpia y ahí acaba el asunto, sin llamar a ninguna puerta.
- Canalón moderno de tramo largo, más de cambiar entero que de andar parcheando trozo a trozo.
- Anexos pegados a la casa —cochera, almacén de la huerta, porche—, con cubierta ligera que es por donde suele entrar primero.
- Junta entre lo viejo y lo ampliado: cuando la casa creció, el tejado nuevo se apoyó en el de antes, y esa unión es la que se abre.
Qué hacemos en Buñuel
Bajantes en Buñuel
En manzana cerrada, todo el faldón descarga en una o dos bajantes por fachada. Si una falla, lo paga el muro entero.
Limpieza de canalones en Buñuel
Un canalón lleno en una casa entre medianeras rebosa hacia atrás y moja el alero, que aquí da directamente a la calle.
Instalación de canalones en Buñuel
Cuando el canalón está pasado, sustituirlo obliga a resolver también por dónde se ocupa la vía para trabajar.
Retirada de uralita en Buñuel
Las bajantes grises antiguas son fibrocemento: ni se cortan ni se rompen para desmontarlas.
Preguntas frecuentes
Tengo humedad en la fachada, ¿puede venir del tejado?+
Con mucha frecuencia sí: un canalón que rebosa o una bajante rota moja la fachada cada vez que llueve, y el muro acaba absorbiendo. Antes de picar la pared conviene mirar arriba, que suele ser más barato de arreglar.
El canalón lo compartimos con el vecino, ¿quién lo arregla?+
En manzana cerrada pasa constantemente y conviene hablarlo antes de empezar, no a mitad de obra. Si el canalón o la limahoya sirven a las dos casas, el arreglo afecta a los dos y lo razonable es repartirlo. Nosotros damos el presupuesto detallado para que se pueda enseñar al vecino.
Mi bajante es de las grises antiguas, ¿la puedo cambiar yo?+
Si es de fibrocemento, no. Cortarla o romperla libera fibras. La sustitución la tiene que hacer empresa autorizada, igual que una cubierta de uralita, y se aprovecha para poner PVC o aluminio.
¿Te damos precio para tu caso?
Cuéntanos qué le pasa al tejado y dónde está. Vamos a verlo sin compromiso antes de hablar de precio.
