Tudela y toda la RiberaVisita sin compromiso848 86 45 17info@tejadostudela.com
Tejados Tudela
Ventana de tejado abierta vista desde el interior, con el cerco de madera y la barrera de vapor rodeando el hueco

Ventanas de tejado en Tudela

En Tejados Tudela trabajamos en Tudela y toda la comarca. Una ventana de tejado cambia por completo un bajo cubierta: pasa de trastero a habitación. Y es también el punto de la cubierta que más nos llaman a revisar, porque cuando el agua entra por ahí entra dentro de la casa, no en el desván.

Cuando entra agua, casi nunca es la ventana

Lo damos por hecho antes de subir: el marco y el vidrio rara vez son el problema. Lo que hace estanco el hueco no es la ventana, es el cerco de tapajuntas que la rodea y la enlaza con la cubierta, y ahí es donde falla.

Y hay un detalle que decide el resultado y se ve poco: ese cerco tiene que ser el del tipo de teja que haya arriba. El de teja plana montado sobre teja árabe u ondulada no llega a asentar en el valle de la onda, y por ese hueco el agua pasa con cualquier lluvia empujada por el cierzo. Es el fallo más repetido que nos encontramos en ventanas y claraboyas puestas con prisa.

El otro punto habitual es el canal superior. Por encima de la ventana baja el agua de todo el faldón, y si ahí se acumula hoja y tierra se forma una presa que acaba entrando por el lateral. Se resuelve limpiando, no sellando.

TejaSe cuela con vientoLa lámina la recogey la lleva al canalón
El cerco tiene que solapar con lo que va debajo de la teja

Cómo trabajamos un hueco, de dentro hacia fuera

El orden no es capricho: casi todo lo que decide una ventana de tejado se ve desde dentro, no desde el faldón. Va igual si venimos a poner una nueva que si venimos a averiguar por dónde entra el agua.

  1. Primero se mira desde dentro

    Antes de subir preguntamos cuándo aparece el agua y miramos el hueco desde abajo, con luz rasante. Si va con la lluvia y el cierzo, entra de fuera; si sale en frío y sin llover, se está formando dentro. Son dos trabajos distintos, y empezar por el que no es cuesta un invierno.

  2. Se revisa el cerco entero

    Arriba se abre el perímetro: el cerco de tapajuntas pieza a pieza, el canal de por encima y las hiladas que apoyan a cada lado. Lo primero que se comprueba es si ese cerco es el que le corresponde a la cobertura que hay, porque ahí acaba casi todo.

  3. La posición la marcan los pares

    La medida no se elige en el catálogo, se elige con el metro dentro del bajo cubierta: qué separación hay entre pares y qué ventana entra sin interrumpir ninguno. La altura se decide con la misma calma que el ancho, porque es la que dice si desde el sofá ves cielo o ves el alero del vecino.

  4. Se remata hilada a hilada

    El cerco se monta con la cobertura, no contra ella: metido bajo las piezas de arriba, por encima de las de abajo y con la lámina inferior llevada hasta el marco. La estanqueidad la dan los solapes, no el sellado.

Dos operarios trabajando sobre el faldón de una casa antigua, con el andamio montado en la fachada

¿Quieres precio para tu caso?

Cuéntanos qué le pasa y vamos a verlo sin compromiso.

De qué depende lo que cuesta

Aquí el número no lo pone la ventana: lo pone el hueco. Lo que mueve el precio es si hay que abrirlo o ya existe, qué cobertura tiene alrededor y cómo se cierra por dentro — la ventana en sí es la parte que menos varía de todo el trabajo.

Lo que lo sube

  • Abrir un hueco donde no lo hay. No es lo mismo sustituir en un agujero que ya existe que replantear, cortar la cobertura y dejarlo cerrado el mismo día.
  • Tener que interrumpir un par. Si la medida que quieres no entra entre los que hay, se corta uno y se refuerza con brochales: eso es carpintería de estructura y va aparte.
  • La cobertura que la rodea. Sobre teja curva u ondulada el cerco tiene que ser el suyo y cada onda se resuelve a mano; el remate lleva más tiempo que el propio hueco.
  • Cerrar bien el derrame. Jambas, acabado y reponer el aislamiento que se corta al abrir: es trabajo de interior y lleva su ritmo.

Lo que lo baja

  • Sustituir en el hueco que ya hay. Si la medida encaja con lo que había, no se toca estructura ni acabado interior: se rehace el cerco y poco más.
  • Que se trabaje de pie por dentro. Con suelo firme en el bajo cubierta y el hueco a mano, el montaje del cerco y el remate interior van del tirón.
  • Teja plana o chapa alrededor. El cerco asienta sobre una superficie regular y no hay que pelearse con el valle de cada onda.
  • Dejar el derrame en bruto. Si el bajo cubierta es trastero, el hueco se cierra sano y sin acabado fino, y esa partida casi desaparece.

Si gotea sin llover, es condensación

Es la llamada de enero. Aparecen gotas en el marco por dentro, la gente da por hecho que la ventana filtra y lo que hay es otra cosa: el vidrio es la superficie más fría de la habitación y el vapor del aire condensa ahí. No entra agua de fuera; se está formando dentro.

Se distingue fácil: la filtración va ligada a la lluvia y al viento, y se seca; la condensación sale en frío, con la calefacción puesta y sin llover. El remedio tampoco es el mismo — ventilar y aislar, no sellar — y lo desarrollamos en goteras y filtraciones. Un bajo cubierta sin ventilación va a condensar aunque le pongas la mejor ventana del mercado.

Abrir el hueco es menos obra de lo que parece

Es lo que más frena a la gente, y suele ser el trámite más sencillo del trabajo. La ventana se coloca entre dos pares de la estructura, sin cortarla, siempre que la separación admita el ancho elegido; solo cuando hay que interrumpir un par se refuerza con brochales, y eso es carpintería normal.

En casas antiguas de teja sobre tabiquillos hay que resolver además el apoyo, porque ahí no hay pares donde agarrar. Se ve en la visita: es la diferencia entre elegir la medida por catálogo y elegirla mirando la cubierta.

El hueco se abre y se deja cerrado el mismo día. No dejamos una casa abierta de un día para otro, y menos entre octubre y marzo. Conviene también preguntar en el ayuntamiento antes de empezar: es una modificación de cubierta y, según el municipio y si el edificio está en casco protegido, puede pedir comunicación previa.

La orientación importa más aquí que en otros sitios

En la Ribera el verano aprieta. Una ventana de tejado al sur o al oeste mete mucha luz en invierno, que es lo que se busca, y convierte el bajo cubierta en un horno en julio, que es lo que nadie cuenta al comprarla.

No es motivo para descartarla: es motivo para decidir la orientación con la cabeza y contar desde el principio con una protección por fuera. La cortina interior frena la luz cuando el calor ya ha entrado por el vidrio, y a esas horas ya no sirve de mucho.

Y si estás valorando cambiar el tejado, ese es el momento de poner la ventana. Con la cubierta abierta el trabajo se integra en la obra y el remate queda mejor resuelto que abriendo un hueco años después.

Dónde vamos

Con base en Tudela, ventanas de tejado en toda la Ribera. Si tu pueblo no está en la lista, pregúntanos igual: la comarca se cruza en media hora.

En Tudela

Preguntas frecuentes

Mi ventana de tejado filtra, ¿hay que cambiarla?+

Casi nunca. Primero se revisa el cerco de tapajuntas, el canal de arriba y si hay hoja y tierra acumuladas haciendo presa por encima. La mayoría de las filtraciones se resuelven ahí. Cambiar la ventana entera es lo último, no lo primero.

¿Se puede poner en un tejado de teja árabe?+

Sí, con el cerco correspondiente a teja ondulada, que está conformado para adaptarse al perfil. Lo que no funciona es montar el cerco de teja plana sobre teja curva: queda un hueco en cada onda y por ahí entra el agua con viento.

¿Cuánto se tarda en instalarla?+

Una jornada en condiciones normales, y la cubierta queda cerrada ese mismo día. Lo que puede alargar el plazo es el acabado interior del hueco, que ya se hace desde dentro y con la casa estanca.

Se me llena de gotas por dentro en invierno, ¿está mal puesta?+

Probablemente no: es condensación. Ocurre cuando el bajo cubierta no ventila lo suficiente y el aire cargado de humedad se encuentra con el vidrio frío. Se corrige ventilando y mejorando el aislamiento de la cubierta; sellar la ventana no lo arregla y suele empeorarlo.

También te puede interesar

¿Te damos precio para tu caso?

Cuéntanos qué le pasa al tejado y dónde está. Vamos a verlo sin compromiso antes de hablar de precio.

Llamar 848 86 45 17

Cuéntanos qué necesitas

Te llamamos, lo vemos y te damos precio cerrado.

Si escribes fuera de horario, te devolvemos la llamada al día siguiente.

No los cedemos a terceros salvo al profesional que ejecute el trabajo, y puedes pedir que los borremos cuando quieras.