
Tejados en Cortes
En Tejados Tudela trabajamos en Tudela y toda la comarca. Cortes es el municipio más al sur de Navarra, pegado ya a la raya de Aragón y en pleno corredor del Ebro. Es exactamente el pasillo por el que el cierzo coge velocidad, y eso se nota en qué parte del tejado da problemas.
Sección transversal. Lo que decide el diagnóstico está debajo de la teja, y es justo lo que no se ve desde fuera.
El viento no rompe el tejado: encuentra lo que estaba flojo
Un temporal de cierzo rara vez levanta un tejado bien recibido. Lo que hace es entrar por el borde y trabajar los puntos débiles: la primera hilada del alero, las piezas de cumbrera solo apoyadas, un remate de chapa con poco solape.
Por eso aquí las reparaciones que aguantan son las que refuerzan el perímetro. Sellar el centro del faldón mientras el alero sigue suelto es gastar en el sitio equivocado.
Lo que sí conviene revisar antes del invierno
Dos cosas concretas: que las tejas de alero y cumbrera estén fijadas y no solo colocadas, y que los remates y canalones no se hayan ido soltando por la vibración de tanto temporal.
Es una revisión corta y barata comparada con lo que cuesta una entrada de agua en enero, cuando ya no se puede subir a trabajar con comodidad.
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Cuéntanos qué le pasa y vamos a verlo sin compromiso.
Lo que el cierzo le hace al canalón
El viento no solo mueve teja. Un canalón largo y con los ganchos justos vibra todo el invierno, y esa vibración continua los va aflojando hasta que un extremo se descuelga — normalmente el que da al lado por donde entra el aire.
Y además lo llena. Aquí el canalón se ensucia aunque no haya un árbol a cien metros, porque lo que trae el cierzo es tierra fina de los campos, que con la primera lluvia se apelmaza en el fondo.
Cómo se repasa un tejado en zona de cierzo
Aquí la revisión se hace al revés que en un pueblo resguardado: se empieza por los bordes y se acaba en el centro del faldón. Y se hace con la mano, no solo con la vista.
Se empieza por el borde
El aire no ataca el centro del tejado: entra por donde encuentra un canto. Alero, orillas y cumbrera son el primer recorrido, y ahí suele estar todo lo que hay que tocar.
Se tira de la pieza
Una teja bien recibida no se mueve cuando la coges; una solo apoyada, sí. A la vista las dos son idénticas, así que las hiladas expuestas se comprueban a mano, una por una. Es la única forma de saberlo antes de que lo descubra un temporal.
Se repasan remates y encuentros
Las piezas de remate y los encuentros con paredes y chimeneas son la otra puerta de entrada. Se mira que el solape sea generoso y que la fijación no esté cediendo. Un remate que empieza a levantar hace de vela y se lleva por delante lo que tiene al lado.
Se abre lo que se cierra
Aquí la jornada se planifica por el parte del tiempo, no por las ganas. No destapamos un paño que no podamos dejar cerrado esa misma tarde, y el material ligero no se queda suelto arriba ni un rato: con cierzo, un plástico mal atado hace más daño que la gotera que venías a arreglar.
El faldón que da al cierzo y el que está a resguardo
En Cortes no envejecen igual dos casas de la misma calle, y muchas veces ni los dos faldones de la misma casa. Manda si tienes algo delante que te tape o si estás abierto al corredor.
Si te da de frente
- La primera hilada del alero: es por donde el aire mete la mano y empuja hacia arriba, y por eso ahí la teja se fija sí o sí, no se apoya.
- Las orillas sin vecino: donde el tejado se acaba y no continúa en otra casa, la teja del borde queda al aire y es la que aparece en el suelo.
- Todo lo que sobresale: chimeneas, sombreretes y antenas se llevan el empuje entero, y lo que se afloja es su base, que es por donde entra el agua luego.
- Repaso cada otoño: esta cara pide mirarla todos los años antes del invierno, aunque el anterior estuviera perfecta.
Si tienes algo que te tape
- La teja se queda quieta: sin empuje continuo, las hiladas siguen donde se pusieron y el recibido dura lo que tiene que durar.
- Pero seca peor: lo que no ventila tarda más en secarse después de llover, y ahí agarran el musgo y la humedad; eso es faena de limpieza y mantenimiento.
- El problema se va abajo: en la cara resguardada lo que da guerra son los encuentros, la limahoya y el agua que compartes con el vecino.
- Aguanta más entre repasos: se puede espaciar la revisión, con una condición: que no se descuide el faldón de al lado, el que sí está expuesto.
Qué hacemos en Cortes
Reparación de tejados en Cortes
Aquí el cierzo llega sin nada que lo frene. La teja mal recibida del alero y del borde es siempre la primera en irse.
Limpieza y mantenimiento en Cortes
Después de un temporal fuerte conviene subir a mirar aunque no haya goteado nada: el daño se ve mucho antes de que entre agua.
Tejado de teja en Cortes
En un sitio tan expuesto, lo que decide no es qué teja se pone sino cómo queda fijada en alero, borde y cumbrera.
Onduline bajo teja en Cortes
La segunda barrera cobra sentido especial donde el viento empuja el agua hacia arriba por debajo del solape.
Preguntas frecuentes
Cada invierno se me mueven tejas, ¿es normal?+
Normal no, habitual sí en zona despejada. Significa que el recibido de las hiladas expuestas no está resolviendo el empuje del viento. Se corrige fijando alero y cumbrera como toca, y deja de repetirse.
¿Cada cuánto hay que limpiar el canalón aquí?+
Más a menudo de lo que tocaría por los árboles, porque en Cortes lo que llena el canalón es la tierra que trae el cierzo, y esa cae todo el año. Una limpieza al final del verano es lo mínimo; si el canalón es largo y está expuesto, conviene mirarlo también al salir del invierno.
¿Trabajáis en Cortes estando tan al sur?+
Sí, entra en nuestra zona habitual. Lo que hacemos es agrupar las visitas de la zona sur en el mismo desplazamiento, para que el viaje no encarezca trabajos pequeños.
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Cuéntanos qué le pasa al tejado y dónde está. Vamos a verlo sin compromiso antes de hablar de precio.
